LAS ACUSACIONES

LAS ACUSACIONES

Fiscalía del Estado

La Fiscalía del Estado asegura que, la noche del 28 de febrero al 1 de marzo de 2015, un grupo de unas 50 personas se acercaron por la calle Doctor Iranzo hacia el lugar donde tiene la sede el Hogar Social, gritando “fuera fascistas de nuestras calles y consignas semejantes, con la clara intención de alterar la paz pública e impedir el normal desarrollo de la convivencia”. Al parecer, un concierto nazi no altera la paz pública para la fiscalía…

Los manifestantes se dirigieron, según la fiscalía, hacia el grupo de neonazis, “llegando a evitarse el enfrentamiento por la intervención de la policía”. Desconocemos de dónde obtiene datos la fiscalía para afirmar esto, ya que según las diferentes declaraciones (manifestantes, policía y nazis) no fue así.

En su narración de los hechos, afirma que los manifestantes atacaron a los policías, reproduciendo lo dicho por los agentes de la U.P.R. Resulta difícil creer que 50 manifestantes, sin preparación para la agresión cuerpo a cuerpo, pudieran agredir a las fuerzas de seguridad, teniendo en cuenta que ellos sí están adiestrados para la pelea cuerpo a cuerpo y están equipados con material antidisturbios (casco, escudo, porra, etc…).

En su escrito, la fiscal culmina su relato afirmando que concurre la AGRAVANTE DE ACTUAR POR MOTIVOS DE DISCRIMINACIÓN IDEOLÓGICA. Nosotros y nosotras creemos que cuando se habla de Derechos Humanos son cosas de obligado cumplimiento. El fascismo se enmarca, en este caso, como elemento víctima de “discriminación ideológica”, y no en cambio a los que luchamos por su erradicación.

Pese a la difícil veracidad del escrito de acusación, la fiscalía solicita para ocho de los encausados OCHO AÑOS DE PRISIÓN. Asimismo, solicita alrededor de 22.000 € de responsabilidad civil e indemnizaciones.

Por último, en el caso de la denuncia presentada por Javier Royo Blasco contra un militante de izquierdas, le pide DOS AÑOS Y SEIS MESES DE PRISIÓN y 4.800 € de INDEMNIZACIÓN.

Policía Nacional – U.P.R.

La noche de los hechos declaran que sobre las 00.05 se encuentran situadas dos dotaciones de la U.P.R. en la esquina de Doctor Iranzo con Compromiso de Caspe. Declaran que vieron venir a unas cincuenta personas dando gritos de “fuera fascistas de nuestras calles”. Declaran que ese grupo de personas “comienza a lanzarles piedras, trozos de hormigón y otros objetos” y que por ello abandonan el lugar y circulan dando la vuelta a la manzana para aparecer por la parte de detrás del grupo de personas que acudían al lugar.

Declaran que tras aparecer por detrás, se encuentran de nuevo con el grupo de personas que ha ido a protestar y que “al apercibirse de la presencia policial, dieron la vuelta huyendo del lugar”. Los policías descienden del vehículo y se dirigen hacia ellos. En el párrafo siguiente del atestado declaran que no huyen, sino que los manifestantes se enfrentan a los policías y resultan heridos 6 policías. Declaran que entonces detienen a cuatro de los manifestantes, a los que acusan de haberles agredido físicamente y de haberles roto un reloj marca VICEROY y un IPHONE4.

Según palabras de la Delegación de Gobierno, el dispositivo estaba montado en “prevención de incidentes”. ¿De verdad iban esos agentes con esos artículos a un lugar donde previsiblemente podrían producirse altercados?

Tras este supuesto incidente, los miembros de la U.P.R. rastrean las calles en busca de más manifestantes, deteniendo a tres jóvenes en la calle Jorge Cocci.

Asimismo, detienen a otros tres jóvenes en una calle mucho más alejada, ya que el INSPECTOR JEFE DE GRUPO los reconoce como parte del grupo que supuestamente les había agredido en la calle Rodrigo Rebolledo y “por haber participado al igual que los anteriores de manera activa en lanzamiento de objetos”. Estos tres jóvenes ahora mismo están absueltos, su detención fue totalmente aleatoria y así lo han demostrado.

Finalmente, son detenidas otras dos personas en la calle Rodrigo Rebolledo, bastante tiempo después, saliendo de un portal.

Varios de los policías se han personado como acusación particular, solicitando para los encausados, en algunos casos, hasta 7 AÑOS DE PRISIÓN y multas de más de MIL EUROS para cada uno. En este caso, sigue primando la pena solicitada por el Ministerio Fiscal, que es de 8 AÑOS DE PRISIÓN, que como ya hemos dicho, es a lo que se enfrentan.

Javier Royo Blasco

Este conocido neonazi, declara ante la policía que el 2 de marzo había organizado una “fiesta” en el Hogar Social Zaragoza, reconociendo de esta manera ser uno de los organizadores y ocupantes del edificio. Dice que fueron “alarmados” de la presencia de un grupo que se oponía al concierto y que salió afuera. Se dirigió a los que estaban protestando y dice que le agredieron. No sabe con qué le agredieron, si fue un puñetazo o un objeto, y desconoce si las lesiones recibidas fueron por adoquines arrojados o patadas y puñetazos.

Entonces aparecieron los antidisturbios de la UAPO y les dijeron que retrocedieran, “que ya nos ocupamos nosotros”, tras lo cual los que protestaban por el concierto salieron corriendo por Doctor Iranzo. A su vez, comenzaron a intervenir las unidades de U.I.P. y U.P.R. “comenzando las detenciones de los agresores, y diciéndoles a los asistentes al concierto que se metieran dentro del inmueble hasta que éstos tuvieran controlada la situación”.

Sin embargo, este conocido neonazi, cambia su estrategia…

En junio de 2015 solicita al Juzgado de Instrucción la filiación política de todos los detenidos. Más concretamente, si “han estado afiliados y/o formado parte de organizaciones políticas de izquierda / extrema izquierda o de tendencia anarquista”. El Juzgado rechaza esta inaudita y malintencionada petición realizada por su abogado, J. Oscar Espinosa Galarreta.

A mitad de 2016 acusa directamente a un militante de izquierdas de haber sido su agresor, y además haberlo hecho con un arma específica. Lo denuncia al juzgado y pide para él 3 AÑOS DE PRISIÓN por Lesiones y… ¡OJO!, 2 AÑOS DE PRISIÓN y una MULTA de 1440 € por un ¡DELITO DE ODIO!

Con estos datos que aporta Javier Royo Blasco nos deja ver lo infundado de sus acusaciones y lo alejado que está de la realidad, pidiendo un reconocido nazi que se inculpe por “delito de odio” a un antifascista.

Recordemos que esta persona estuvo involucrada en el caso de una agresión a una persona que dormía en la calle, la cual quedó con secuelas de por vida, no pudiendo valerse por sí misma a partir de entonces, y que  fue condenado tras esa agresión.

 

LOS QUE NO ACUSAN

Dos agentes de la U.P.R.

Dos de los policías miembros de la U.P.R., y que también dicen haber sido agredidos por los manifestantes, finalmente no han presentado acusación contra los mismos.

Policía Nacional – U.I.P.

La noche de los hechos declaran que se encuentran situados en la esquina de Obispo Laplana con Compromiso de Caspe. Son testigos de cómo un grupo de unas 50 personas avanzan desde Doctor Iranzo a protestar por el concierto nazi.

Miembros de esta unidad detienen a uno de los ahora encausados, que se encontraba en una calle adyacente, y que no ofreció ninguna resistencia ni problema ante la detención que le practican.

Después declaran que regresan al edificio donde se celebraba el concierto, “donde se encontraba un grupo numeroso de miembros de extrema derecha” a los que les “indica que se meta al interior del inmueble Hogar Social a fin de evitar más altercados”.

No presenta ningún escrito de acusación en sede judicial.

Policía Local – U.A.P.O.

Declaran que sobre las 23:45 un grupo de unas 50 personas avanzan corriendo desde Doctor Iranzo y que se meten dentro del furgón para vestirse con material antidisturbios.

Al bajarse del furgón, observan cómo el grupo de 50 personas “se replega hacia la calle Doctor Iranzo, al mismo tiempo que U.I.P. y U.P.R. intentaban alcanzar a aquellos”.

También observan como “un grupo numeroso de integrantes de los asistentes al concierto salían del inmueble y perseguían” a los manifestantes, y que los frenan en la esquina de Doctor Iranzo con Compromiso de Caspe, aunque afirman que alguno de los neonazis se zafan de la policía, los rebasa y llega a enfrentarse a los manifestantes.

Declaran también que no persiguieron a los manifestantes sino que tuvieron que “contener al colectivo de extrema derecha asistente al concierto e impedir que hubiera nuevos enfrentamientos”.

No presenta ningún escrito de acusación en sede judicial.

Ayuntamiento de Zaragoza

Pese a que se había presentado un escrito de acusación en el que solicitaba que se condenase a 2 AÑOS DE PRISIÓN y una MULTA DE 4320 € por Daños a dos de los encausados, y a 1 AÑO DE PRISIÓN y una MULTA DE 2880 € a cinco más de ellos, el Ayuntamiento retiró las acusaciones posteriormente.

Por tanto, el Ayuntamiento de Zaragoza no está personado finalmente como acusación.